La Consciencia
Una búsqueda
de la verdad
P.D. Ouspensky

Hablemos de la relación que hay entre la personalidad falsa y otras partes del hombre. En
cada momento, el desarrollo de todo hombre procede por lo que podría llamarse una tríada
estática. Esta tríada se llama estática porque, en ella, el cuerpo, el alma y la esencia siempre
están en el mismo sitio y actúan como la fuerza neutralizante, mientras que las demás
fuerzas cambian sólo muy lentamente. De modo que la tríada completa esta todo el tiempo
más o menos en el mismo sitio.
El primer triángulo representa el estado del hombre en la vida ordinaria; el segundo, cuando
empieza a desarrollarse. Hay largos períodos de tiempo entre los estados del primer y
segundo triángulo, y todavía más entre ellos y el tercero. De hecho, hay muchos estados
intermedios, pero los tres mostrados son suficientes para ejemplificar el modo de desarrollo
en relación con la personalidad falsa.
Es necesario recordar que ninguno de estos estados es permanente. Cualquiera de ellos
puede durar, digamos, una media hora y luego otro diferente puede venir, para ser de nuevo
seguido por otro estado. El diagrama solo pretende mostrar cómo va el desarrollo. Sería,
asimismo, posible el continuarlo más allá del “yo” permanente, porque el “yo” permanente
tiene también muchas formas.

La tríada esta constituida por el cuerpo, el alma y la esencia en el vértice superior. En el segundo vértice está el “yo”; esto es, los muchos “yoes” que son la persona, dicho de otro
modo, todos los sentimientos y sensaciones que no forman parte de la personalidad falsa.
El tercer vértice del triángulo es ocupado por la personalidad falsa (es decir, por la idea imaginaria de uno mismo).En el hombre corriente, la personalidad falsa se llama a sí misma “yo”, pero si el hombre semuestra capaz de desarrollo, después de un tiempo, un centro magnético empieza a crecer en él. El puede llamarlo “intereses especiales”, “ideales”, “ideas” o algo por el estilo. Pero en cuanto empieza a sentir la presencia de ese centro magnético en él, halla una parte
separada de sí mismo, y desde esa parte empieza su desarrollo. El cual solo puede tener lugar a expensas de la personalidad falsa, porque la personalidad falsa no puede aparecer al
mismo tiempo como centro magnético.
Puede ser que si el centro magnético se ha formado, la persona pueda encontrar una escuela, y tan pronto como empieza a trabajar, debe hacerlo contra la falsa personalidad.
Esto no significa que la falsa personalidad desaparezca, sino que no va a estar ya siempre presente. Al principio está casi siempre presente, pero cuando el centro magnético empieza
a crecer, desaparece, a veces durante media hora, incluso durante un día. Luego a lo mejor vuelve y se aposenta por una semana. Así que todo nuestro trabajo debe ir dirigido contra la
personalidad falsa.
Cuando la falsa personalidad desaparece durante algún tiempo, el “yo” se hace más fuerte, sólo que no es realmente un “yo”, sino muchos. Contra más largos sean los períodos de
desaparición de la falsa personalidad, más fuerte se hace el “yo” compuesto por muchos “yoes”. El centro magnético puede transformarse en mayordomo delegado, y cuando el
mayordomo delegado adquiere control sobre la falsa personalidad transfiere realmente todas las cosas innecesarias al lado de la personalidad falsa, y solo las cosas necesarias permanecen en el lado del “yo”. Después, en un estadio posterior, puede ser que el “yo” permanente ocupe el vértice del “yo” con todo lo que a él pertenece. Entonces habrá muchos
“yoes” en el vértice de la personalidad falsa, pero sobre ello no podemos decir mucho ahora.
Habrá un “yo” permanente con todo lo que a él pertenece, pero no sabemos qué es ello. El “yo” permanente tiene funciones muy diferentes, un punto de vista muy diferente de todo
aquello a lo que estamos acostumbrados.
La tríada estática nos muestra que, en relación con las diferentes manifestaciones de la personalidad falsa, esta teniendo lugar un trabajo personal o una degeneración, pero que el
cuerpo, el alma y la esencia permanecen los mismos todo el tiempo. Después de algún tiempo ellos también resultarán afectados, pero no participan en los estadios iniciales. El
cuerpo seguirá siendo el mismo cuerpo, la esencia cambiara después, pero no entra en juego al principio del trabajo. Según este sistema, la esencia sólo entra en tanto que esta
mezclada con la personalidad. No la consideramos separadamente porque, como ya se ha explicado, no tenemos medio de trabajar en la esencia aparte de la personalidad.
“¿Qué es (alguien preguntó) lo que hace que el "yo" real empiece a desarrollarse y la personalidad falsa a receder? ”
En primer lugar es una cuestión de tiempo. Digamos que la personalidad falsa esta ahí (en la vida ordinaria) durante veintitrés de cada veinticuatro horas; luego, cuando el trabajo
comienza, lo estará solo durante veintidós horas y el centro magnético estará presente durante una hora más de lo habitual. Después, con el tiempo, toda la personalidad falsa
disminuirá y se hará menos importante. (Esto queda mostrado en el segundo estadio del diagrama, en el que la personalidad falsa se ha convertido en pasiva y los muchos “yoes”
que rodean al centro magnético se han convertido en activos.) No se puede disminuir la personalidad falsa en el sentido del tamaño, pero si en el sentido del tiempo.
Alguien más dijo: “Hasta ahora tenía la impresión de que la personalidad falsa consistía en la colección de todos los muchos “yoes”. Este diagrama ha hecho que las cosas me resulten
más oscuras.”
Entre todos estos muchos “yoes” hay bastantes que son pasivos y que pueden ser el principio de otra personalidad.
La personalidad falsa no puede desarrollarse. Toda ella es errónea. Es por esto por lo que se dice que todo el trabajo tiene que ser contra la personalidad falsa. Si se fracasa es porque no se ha prestado suficiente atención a la personalidad falsa, no se la ha estudiado, no se ha trabajado contra ella. Dicha personalidad esta hecha de muchos “yoes” y todos son
imaginarios.
“No entiendo que es lo que quiere decir con "yoes" pasivos.”
Me refiero a “yoes” que están controlados por algún otro “yo” activo. Por ejemplo, las buenas intenciones están controladas por la pereza. La pereza es activa, las buenas intenciones
pasivas. Aquel “yo”, o combinación de “yoes” en control, es activo. Los “yoes” que son conducidos o llevados son pasivos. Es así de simple.
El diagrama representa un estado, luego un estado ligeramente diferente y de nuevo otro estado diferente. Con ayuda de este diagrama se pueden así ver tres estados diferentes del
hombre, empezando por el más elemental. En este ultimo la personalidad falsa es activa y el “yo” es pasivo. El cuerpo, el alma y la esencia siempre permanecen neutralizando. Cuando,
tras muchas vicisitudes, aparece el “yo” permanente, entonces el “yo” pasa a ser activo, los muchos “yoes” pasan a ser pasivos y la personalidad falsa desaparece. Entre estos dos
casos extremos pueden dibujarse muchos diagramas, y lo que es todavía más, hay varias posibilidades.
Se le preguntó a Ouspensky si había un lugar en la tríada estática en el que un grupo de “yoes” desconectados del centro magnético fuera activo y la falsa personalidad pasiva. El
contestó que cuando decía que ciertos grupos de “yoes” o personalidades se convertían en activos, se refería a aquellos que estaban centrados alrededor del centro magnético.
Primero, el centro magnético mismo, luego todos esos “yoes” que se sitúan alrededor del centro magnético, están opuestos a la personalidad falsa. Después, en cierto momento, el
centro magnético se convierte en activo y la personalidad falsa en pasiva. El centro magnético es una combinación de un cierto grupo de intereses. El centro magnético no le
lleva a usted, porque llevar significa progreso y usted permanece en un sitio. Pero cuando las cosas vienen, entonces con la ayuda del centro magnético usted es capaz de ver que es que o si está interesado o no en una cosa. Puede usted entonces tomar una decisión. Antes de entrar en el trabajo, el centro magnético ha alcanzado un punto que lo transforma en un
cierto grupo de intereses. Cuando uno se encuentra con el trabajo de escuela, se interesa en él, y entonces desaparece como centro magnético, porque el centro magnético en sí es débil.
Este diagrama pretende describir los estadios iniciales del trabajo, y así solo he incluido en él combinaciones posibles. Por ejemplo, en el primer triángulo tenemos una
tríada compuesta por cuerpo, alma y esencia (=), personalidad falsa (+) y “yoes” (--). Ahora bien, suponiendo que estos “yoes” estén ya divididos en ciertos grupos, entonces uno de
esos grupos es el centro magnético. Luego hay otros grupos, puede que no adheridos, pero tampoco hostiles al centro magnético, lo cuales pueden existir y evolucionar con el tiempo en algo mejor. Los grupos de “yoes” que son siempre hostiles y siempre perjudiciales constituyen la personalidad falsa misma.
Alguien preguntó si el cambio de una a otra forma de tríada estática dependía de un cambio de ser.
Sí, todo pequeño cambio es un cambio de ser, aunque esta expresión se aplica generalmente a los cambios más serios e importantes. Cuando hablamos de cambios de ser
nos referimos, por ejemplo, a un cambio de hombre numero uno, dos o tres, a hombre numero cuatro. Esto es un cambio que afecta al modo de ser, pero, por supuesto, este gran
salto consiste en muchos saltos pequeños. La tríada estática nos representa. Ella muestra el estado del propio ser, lo que se es en un momento determinado. Uno de los puntos, cuerpo y esencia, es siempre el mismo, pero la relación entre los otros dos cambia. Si el cuerpo y la esencia son normales, permanecen imparciales, sin tomar partido por uno u otro lado, pero si hay algo malo en ellos, entonces están del lado de la falsa personalidad.
En un estado de duda hay que recordar intentar sacar a relucir otros “yoes” que aporten una cierta valoración. Este es el único modo de vencer las dudas. Para evolucionar hay que tener una cierta capacidad de valoración. La única aproximación practica consiste en pensar en los diferentes lados de uno y hallar aquellos que pueden trabajar por contraste con los que no.
Hay personas con valores reales, otras con valores falsos y otras sin valores en absoluto.
Pasa lo mismo con los diferentes “yoes”: algunos valoran cosas reales, otros equivocadas y otros no valoran nada.
Mucha gente se pasa la vida estudiando sistemas y estructuras verbales y nunca llegan a las cosas reales. Las tres cuartas partes, o los nueve decimos, de nuestro conocimiento ordinario no existen en realidad; sólo existen en la imaginación.
La toma de consciencia del estado de sueño es la única cosa importante. Es necesario encontrar modos de despertar, pero antes hay que percatarse de que se esta dormido. Hay
que comparar el sueño con la vigilia. Todas las ideas del trabajo empiezan con la idea de sueño y la posibilidad de despertar. Todas las demás ideas (ideas de la vida) pueden ser elaboradas o inteligentes, pero todas son ideas de gente dormida producidas por otra gente dormida. El sueño es el resultado de muchos factores: división de personalidades, diferentes
“yoes”, contradicciones, identificaciones, etc. Pero lo primero de todo, pura y sin ninguna teoría, es la toma de consciencia del estado de sueño.
La obstinación
Una recopilación de las cosas dichas por P. D. Ouspensky, principalmente sobre la necesidad de sojuzgar a la obstinación como preparación para el desarrollo de la voluntad
Prefacio
El texto que sigue ha sido reunido a partir de las respuestas dadas por P. D. Ouspensky a preguntas que le fueron formulabas en sus encuentros de Londres y Nueva York de entre
1935 y 1944.
Aunque el material no ha sido dispuesto cronológicamente, se ha tenido especial cuidado en no distorsionar el sentido de ninguna de las respuestas de Ouspensky colocándolas junto a
otras que pertenezcan a una línea de pensamiento diferente. También se ha puesto cuidado en no interferir con la intención de las respuestas al resumir excesivamente los contextos de
los cuales han sido tomadas. Por ello, algunas de las ideas principales sobre la lucha contra la obstinación aparecen repetidas varias veces en el texto con casi las mismas palabras.
Este capítulo sobre la obstinación va dirigido a personas ya familiarizadas con el sistema enseñado por Ouspensky y con su terminología específica. Tanto el sistema como el
lenguaje aparecen descritos por Ouspensky en The Psychology of Man's Possible Evolution (NuevaYork, 1950, y Londres, 1951) y en In Search of fhe Miraculous (Nueva York, 1949, y Londres, 1950).
Ouspensky. La vida no es lo suficientemente larga como para cambiar nuestro estado de ser si trabajamos en ella del mismo modo que hacemos todo lo demás. Conseguir algo solo es
posible si se usa un método más perfecto. La primera condición es el entendimiento. Todo lo demás resulta proporcional al entendimiento. También hay que hacer esfuerzos en relación
con la voluntad y con las emociones. Hay que ser capaz de ir contra uno mismo para renunciar a la propia voluntad.
Primero hay que preguntarse: ¿qué es la voluntad? No tenemos voluntad, de modo que ¿cómo vamos a renunciar a lo que no tenemos? Esto significa, en primer lugar, que no
estamos en realidad de acuerdo con que no tenemos voluntad; sólo asentimos de palabra.
En segundo lugar, no tenemos siempre voluntad, sino solo a veces, Voluntad significa fuerte deseo. Si no hay fuerte deseo, no hay nada a lo que renunciar; no hay voluntad. En otro
momento, tenemos un fuerte deseo que va contra el trabajo, y si lo paramos, significa que hemos renunciado a la voluntad. Así que no es siempre y en todo momento que tengamos
que renunciar a la voluntad, sino solo en momentos especiales.